Tu voz no se ha callado.
jueves, 16 de junio de 2011
Hasta Siempre Compañero Mártires López
Tu voz no se ha callado.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Convocatoria Jornada Regional de Agroecología 2011
Conversa Agroecológica 2: Agroecología y Política (otra vez)
La agroecología puede ser definida como el manejo ecológico de los recursos naturales a través de formas de acción social colectiva que presentan alternativas a la actual crisis civilizatoria. Y ello mediante propuestas participativas, desde los ámbitos de la producción y la circulación alternativa de sus productos, pretendiendo establecer formas de producción y consumo que contribuyan a encarar el deterioro ecológico y social generado por el neoliberalismo actual. Su estrategia tiene una naturaleza sistémica, al considerar la finca, la organización comunitaria, y el resto de los marcos de relación de las sociedades rurales articulados en torno a la dimensión local, donde se encuentran los sistemas de conocimiento (local, campesino y/o indígena) portadores del potencial endógeno que permite potenciar la biodiversidad ecológica y sociocultural. Tal diversidad es el punto de partida de sus agriculturas alternativas, desde las cuales se pretende el diseño participativo de métodos endógenos de mejora socioeconómica, para el establecimiento de dinámicas de transformación hacia sociedades sostenibles ( Sevilla & Graham Woodgate, 1997 y 1998).
Me parece que aporta mucho a la visión política de la agroecología. Es más, señala claramente que se trata de una herramienta de transformación social, ergo, de una propuesta política.
Quiero insistir en la cuestión de lo participativo. La participación de la gente en las decisiones que nos conciernen, en este caso respecto de cómo nos relacionaremos con el medio natural (del cual somos parte, a no olvidarnos) para producir los bienes necesarios para satisfacer las necesidades de todas y todos. Todas y todos los que vivimos hoy aquí, y todas y todos los que han de vivir los años venideros.
Participación: posibilidad de ser parte, de tomar parte, de hacer parte. La participación no se da al pueblo como una dádiva, la participación se construye abriendo la cancha para que jueguen todos. Y para que jueguen todos y todas hay que pensar nuevas reglas de juego, repartir nuevamente, incluir.
Entonces empieza a ser más claro cuál es el camino político que propone la agroecología, y que proponemos los militantes de la agroecología: PARTICIPACIÓN, DIÁLOGO, INCLUSIÓN. Y estoy diciendo inclusión, de todas y todos; porque en nuestra historia ya han aparecido muchas veces simulacros de participación y diálogo -tipo mesa de enlace, no se si me entiende- que suponen que los que deben participar y a quienes hay que escuchar son solamente algunos, los señores del campo (o con campo, que no es lo mismo), la sociedad rural, los "agricultores" (léase con sorna). NO! los que tienen/tenemos que participar somos todos y todas y a quienes hay que incluir son justamente a los que están afuera, al margen, en la banquina.
Y para incluir y repartir de nuevo hay que juntar el mazo nuevamente, ya no se puede acaparar la baraja. Esto implica reforma agraria, expropiaciones, límites a la tenencia de tierra, desarrollo de las economías regionales (pero en serio, no en proclamas), inversiones en infraestructura para el área rural, educación rural, atención de la salud en áreas rurales, fortalecimiento de mercados locales, un freno a la destrucción del ambiente (que no se trata de "recursos" naturales, sino del medio natural del que somos parte y que nos permite producir los bienes que necesitamos para nuestro pleno desarrollo). En fin, la propuesta política de la agroecología da marcha atrás con casi todo lo que propone el neoliberalismo. Y eso es mucho.
Seguiremos conversando.
Luis
sábado, 25 de diciembre de 2010
Conversa agroecológica 1: Agroecología y Política

Se me ocurre partir de una pregunta: ¿Dónde estoy parado? O generalizándola: ¿Dónde se para el hombre, la humanidad, en relación a los demás seres?
Ampliemos entonces nuestra pregunta inicial ¿dónde estoy, cómo vivo, dónde vivo? ¿Cómo construyo mi lugar en el mundo? ¿cómo me “domicilio” en el mundo?
Aquí se desprende, con poca dificultad, cuál es la lógica que la agroecología propone para la construcción de relaciones. Lo que yo hago en mi lugar lo hago en todo el mundo; lo que los otros hacen es sus lugares, lo hacen, también, en mi mundo, dado que es “nuestro mundo”.
Y evidentemente esas relaciones serán -desde esa mirada, desde esa lógica de "nuestro mundo, nuestra casa"- relaciones saludables, horizontales, dialógicas, democráticas.
Y esa es la propuesta política de la agroecología. La construcción participativa, en un contexto de diálogo, de una trama de relaciones comunitarias que permitan definir los modos en que hemos de utilizar los recursos naturales para satisfacer las necesidades de todas y todos.
Ello implica una manera particular de hacer ciencia, de practicar agricultura, de entender la construcción del conocimiento... pero eso será tema de otras conversas.